Tras un desastre natural, sólo hay un pequeño lapso de tiempo para conseguir ayuda antes de que el mundo se fije en otra cosa. ¿Quién debería estar al mando? Cuando un gran tornado arrasó su pueblo natal, las hermanas Caitria y Morgan O'Neill (con tan sólo 20 y 24 años) tomaron las riendas y ahora enseñan a otros cómo hacer lo mismo. (Grabado en TEDxBoston).
Espacio creado con la finalidad de compartir experiencias e información sobre intervención psicológica en catástrofes, crisis, emergencias, desastres y otros acontecimientos de gran carácter traumático para un amplio sector de la población. Esta hecho y dirigido para alumnos y graduados de la Facultad de Psicología e la UNED aunque no lo consideramos como un espacio restringido a ellos.
sábado, 24 de noviembre de 2012
sábado, 3 de noviembre de 2012
Siete formas de procesar el estrés tras un desastre natural
En los últimos días todos hemos estado siguiendo atentamente los movimientos del huracán Sandy hasta su llegada a la Gran Manzana. Los vientos y las lluvias del huracán han conmocionado Nueva York y en Medciencia nos preguntamos cómo manejan los supervivientes el estrés que crea el presenciar un desastre natural.
Por suerte, Heaps y Melissa Brymer, directores del programa de terrorismo y desastres de la “UCLA/Duke University National Center for Child Traumatic Stress”, nos ofrecen 7 consejos y estrategias para superar el estrés tras un desastre natural.
- Mantenerse en contacto. Tras esos momentos, es crucial mantener el contacto con otros seres humanos y con el mundo que te rodea. A veces, la gente que experimenta reacciones emocionales muy fuertes se encierran en si mismos y pierden el contacto con el exterior. Esto se interpone en el camino para afrontar el estrés tras un evento traumático. Es importante no alejarse de las relaciones interpersonales, hay que manteer el contacto con la gente que se preocupa por ti para así comprender mejor lo que te está sucediendo. Brymer también hace hincapié en la importancia de mantenerse en contacto con tu comunidad local. “Si estás confiando demasiado en las redes nacionales, será difícil averiguar lo que está sucediendo en tu área”, dice ella. La conexión a nivel local puede ayudar a aliviar las preocupaciones, proporcionando actualizaciones importantes que son relevantes para ti.
- Cuídate y vuelve a la rutina. A medida que nos esforzamos por volver a la normalidad, puede haber una tendencia hacia el exceso de trabajo, en particular por parte de quienes participan de alguna manera en los esfuerzos de limpieza y recuperación. Por importante que sea tu trabajo, Brymer sugiere tomar tiempo para cuidar de sí mismo. “Piensa en lo que estás comiendo. Haz lo posible por dormir lo suficiente.” A menudo no reconocemos que las molestias adicionales con las que tenemos que cargar tras un desastre natural pueden superarnos, por eso es importante cuidar de nosotros mismos. Según Heaps, el restablecimiento de las rutinas y la vuelta a los viejos patrones es importante debido a que puede servir como una señal de que nos estamos moviendo más allá del trauma. Heaps también aconseja volver a la alimentación normal y los patrones de actividad – y especialmente los patrones de sueño – en la medida de lo posible. “Algunas personas tienen dificultades para hacer estas cosas cuando están estresados, pero cuanto más se vuelva a estos patrones, más se volverá a la normalidad”, dice. “Estas rutinas ayudarán a su cuerpo y su mente a funcionar mejor.”
- Procesarlo a través de relatos. Contar historias, ya sea oralmente, por escrito, o de cualquier otra forma puede ser curativo. Esfuerzate por hablar con los amigos o la familia sobre tu experiencia o escribir tus pensamientos o ideas en un diario. “Comunicar sus pensamientos y sentimientos ayuda a la gente a entender la realidad de lo que han experimentado. También abre la puerta a la posibilidad de avanzar más allá del trauma”, dice Heaps.
- Tenga en cuenta las formas de afrontamiento de otras personas. Brymer subraya que no hay una sola manera de hacer frente. “Una cosa que hemos aprendido es que las personas, incluso los miembros de una misma familia que han pasado por el mismo desastre juntos, tienen diferentes maneras de expresarse sobre el evento,” dice ella. No des por sentado que los demás sienten o reaccionan de la misma manera que tú. Cada uno de nosotros ha sido impactado de una manera diferente y tenemos que aceptar que otros pueden tener su propia manera de expresarse. Si alguien necesita un período más largo de tiempo antes de poder hablar de lo que ha pasado, está bien, debes estar dispuesto a escuchar cuando estén listos.
- Limite la exposición. Muchos de nosotros hemos estado pegados a las pantallas de nuestros diversos medios de comunicación para ver las imágenes y noticias actualizadas acerca de los desastres y los rescates. Brymer sugiere poner freno a esa tendencia, porque “la exposición continua puede hacer que algunas personas estén incluso más ansiosos y preocupados.”
- Practique métodos calmantes y relajación. ¿Qué se puede hacer para ayudar a aliviar la ansiedad en este momento? Cada persona debe encontrar maneras de calmar su ansiedad durante estos momentos. Esto puede tomar muchas formas, incluyendo la respiración profunda o la meditación. Algunas personas utilizan la música o el canto. Otros prefieren rezar. Lo que funciona mejor para ti es lo que debes hacer. Cuando estamos angustiados, tenemos respiraciones rápidas y superficiales. Brymer sugiere tomar tiempo durante el día para inhalar y exhalar lentamente. Puedes probar a tensar los músculos y luego relajarlos. Esto ayuda a identificar donde está la tensión y el endurecimiento de los músculos y relajarse con mayor eficacia.
- Echar una mano en cualquier forma que pueda. “El servicio es una actividad terapéutica”, dice Heaps. “Algunas personas tienen dificultades para aceptar ayuda. Es importante aceptar ayuda, pero es igualmente importante ayudar a los demás”.
miércoles, 10 de octubre de 2012
DUELO INFANTIL DE 0 A 12 AÑOS
CARACTERÍSTICAS DEL DUELO EN LOS NIÑOS DE 0 A 12 AÑOS
Autora: Montse García
“ Poder llorar la muerte de un ser querido adecuadamente y afrontar la
pérdida antes de que se produzca, en el momento en que ocurre y
sobre todo después, hace que el niño/a no pueda sentirse culpable,
deprimido, enojado o asustado. Cuando ayudamos a nuestros hijos a
curarse del dolor que produce la herida emocional más profunda de
todas –la muerte de un ser querido -, los estamos dotando de unas
capacidades y una comprensión importantes, que le servirán para el
resto de sus vidas”. William C. Kroen (1996).
pérdida antes de que se produzca, en el momento en que ocurre y
sobre todo después, hace que el niño/a no pueda sentirse culpable,
deprimido, enojado o asustado. Cuando ayudamos a nuestros hijos a
curarse del dolor que produce la herida emocional más profunda de
todas –la muerte de un ser querido -, los estamos dotando de unas
capacidades y una comprensión importantes, que le servirán para el
resto de sus vidas”. William C. Kroen (1996).
Cada
vez más desde nuestra sociedad occidental tendemos a proteger de un
modo excesivo a nuestros infantes de las crudas realidades de la vida.
Esto que a priori nos parece bueno, en muchas ocasiones no lo es ya que
apartando a los niños de estas realidades no les permitimos que
conozcan, experimenten, se habituen y aprendan a afrontar muchas de las
experiencias que tendran que vivir en un tiempo más o menos próximo.
La
muerte de un ser querido es uno de los acontecimientos más dolorosos y
estresantes que puede experimentar un ser humano, y además suele ser un
hecho ineludible en la mayoría de los casos. ¿Quién no ha perdido a
alguien al que quiere?
Cuando
esto ocurre todas las personas, incluidos los niños y los adolescentes,
debemos enfrentarnos a un proceso de duelo para el que muchas veces no
estamos preparados. Si no afrontamos adecuadamente esta pérdida
estaremos expuestos a sufrir problemas posteriormente.
Algunos de los mitos que nuestra sociedad ha forjado en torno al duelo infantil son los siguientes:
- El sufrimiento y el duelo infantil son de corta duración. Pero en realidad, este dolor nunca termina. Los niños crecen, se desarrollan y van descubriendo e incorporando nuevos factores desarrollados con la pérdida.
- Los bebés y los niños pequeños, no son capaces de sufrir o experimentar el duelo. Es al contrario, los niños/as experimentan estas emociones intensamente. Sin embargo su expresión verbal poco desarrollada no les permite expresar estos sentimientos y muchas veces estas emociones no son reconocidas por los adultos.
- El trauma causado por la muerte de un ser querido siempre ocasiona trastornos emocionales a largo plazo. El sufrimiento es una respuesta normal a la muerte de un ser querido. En la mayor parte de los casos, cuando los niños/as reciben apoyo y sienten que sus sentimientos y experiencias son validadas, tienden a desarrollarse normalmente.
- Para ayudar a los niños/as que han perdido a un ser querido, el objetivo es terminar con su sufrimiento y duelo. Como procesos, el duelo y el dolor nunca terminan, y por ello reaparecerán a lo largo de toda la vida. El cariño y la comprensión ayudarán a procesar esta experiencia.
Al
objeto de que los adultos podamos reconocer el proceso de duelo por el
que pasan los niños/as y de ese modo podamos ayudarles a afrontarlo,
será útil que conozcamos sus reacciones de acuerdo con su edad y su
etapa evolutiva.
PRIMERA ETAPA: MENOS DE 3 AÑOS
No comprenden qué significa el concepto de muerte y sus consecuencias. Carecen de la percepción de tiempo y espacio.
Los bebés
Los bebés
Crean
un vínculo afectivo muy fuerte con la persona que les cuida y protege
(normalmente la madre), ese apego les proporciona seguridad emocional,
aceptación y protección.
Al fallecer esta figura protectora, la primera sensación que tiene es la de abandono. En este caso es común observar en los bebés comportamientos como:
- Búsqueda de la figura protectora, llantos inconsolables, rechazos a nuevas figuras protectoras, alteración del sueño, problemas en la alimentación, irascibilidad, rabietas…
La
ausencia de esa figura protectora ocasiona al bebé sentimientos y emociones de abandono, indefensión y desprotección. Lo
principal es que cuanto antes el bebé
vuelva a sentirse querido y protegido por otra persona, aunque eso no
evitará que él espere durante bastante tiempo la aparición de su madre.
2 a 3 años
El
niño ha evolucionado cognitivamente aunque su perspectiva emocional es similar.
La pérdida de una persona significativa les provoca sentimientos de abandono, miedo y desasosiego. Así que el niño
tendrá episodios de:
- Llanto, intranquilidad, inseguridad, desapego, retroceso en el aprendizaje, rechazo hacia otras personas, irritabilidad. Con esta edad ya preguntan continuamente por la persona fallecida, aunque al rato parece que se han olvidado de ella.
Lo
mejor que podemos hacer en esta etapa es
otorgarle afectividad y seguridad. Los familiares son esenciales en estos
primeros momentos.
SEGUNDA ETAPA:
DE 3 A 6/7 AÑOS
3 a 5 años
Su
nivel de comprensión es más avanzado, ya domina mejor el lenguaje. Aún no están preparados para entender el
concepto de muerte. Para ellos las personas no tienen límite temporal.
La
muerte la entienden como algo
reversible, temporal e impersonal, ni siquiera se plantean que ellos o su familia puedan morirse. Cuando eso sucede lo primero que sienten es abandono y
desprotección.
- Constantemente están esperando que aparezca esta persona y esto les causa gran dolor y ansiedad.
5 a 6 años
Empiezan
a comprender un poco más el significado de estar vivo o muerto aunque son incapaces de comprender de manera global
lo sucedido.
Sus
manifestaciones de duelo más comunes son:
- Sentimiento de abandono, miedo, incomprensión, tristeza, culpabilidad, ansiedad por la separación, incertidumbre, rabia, enfado, pocas ganas de comer, falta de atención.
Otros
síntomas habituales en las primeras semanas son:
- Conductas desadaptadas, retroceso en su desarrollo evolutivo, enuresis, regresión del comportamiento, desobediencia, trastornos de la alimentación, desinterés, pesadillas, etc… Son manifestaciones muy comunes que desaparecen con el tiempo.
En
caso de que se intensificaran y
persistieran podríamos decir que el duelo se está complicando y debe
consultarse con un psicólogo.
Es aconsejable que el niño participe con el
resto de la familia en esos momentos de dolor,
ya que eso le facilitará el que exprese sus sentimientos y comprenda mejor la
realidad.
TERCERA ETAPA:
DE 6/7 A LOS 11/12 AÑOS
6 a 9
años
A los 6/7 empiezan a entender el concepto de
la muerte, aunque aún les resulta difícil imaginar que
ellos o sus seres queridos tienen que morir.
A los 8/9 años ya empiezan a superar el
concepto de reversibilidad y dan paso al concepto de lo definitivo.
Cuando
se muere un ser querido se les hunde su
mundo, su estabilidad y la protección que creían tener desaparece. Actitudes
hacia la pérdida:
- El rechazo es una de sus primeras actitudes.
- En estas edades los niños lo personifican todo y la culpabilidad es un rasgo muy común. En ocasiones han podido escuchar a su madre: “eres malo, me vas a matar a disgustos”. Este tipo de frases permanece en el interior del niño y él puede llegar a pensar que es el culpable de dicha muerte.
La
dificultad que tienen algunos de
expresar sus miedos, pensamientos y ocultarlos les pueden llevar a entrar en un
proceso de ansiedad, angustia y culpa que puede afectarles en su desarrollo
psicológico. El rechazo, la rabia y la falta de aceptación por la pérdida
ocasionan cambios de comportamientos
expresados en:
- Agresividad, violencia, pesadillas nocturnas, falta de concentración, insociabilidad, rechazo a otros familiares que quieren ayudarle, culpabilidad dirigida hacia sí mismo o culpabilización hacia la persona fallecida por haberse muerto, irritabilidad, desinterés, necesidad de permanecer con las personas sobrevivientes por miedo a que también mueran, deseo de unirse con la persona fallecida, expresándolo continuamente, agresividad manifestada a través del juego…
En
ocasiones síntomas psicosomáticos como:
- Cefaleas, dolor de estómago, inapetencia, hipocondría, estrés postraumático.
La ayuda de los familiares, profesores y
amigos es la mejor terapia para superar el trance doloroso y elaborar el
duelo aceptando la muerte de su ser querido.
Para
el psicólogo William C. Kroen (2002), los tres temores más frecuentes del niño
son:
-¿Causé yo la muerte?
-¿Me pasará esto a mí?
-¿Quién me va a cuidar?
Más de 9 hasta 12
años.
Los
niños ya están preparados para tomar
conciencia de la dura realidad de la vida. En un duelo presentan sentimientos ambivalentes:
- Curiosidad por saber más sobre la muerte. Con preguntas de este estilo: ¿Cuándo una persona muere a dónde se va? ¿Se lo comen los gusanos?...
- Miedo atroz hacia ella.
Cuando
un niño está elaborando el duelo, no
solo es importante observar sus cambios de comportamientos, sino también las preguntas
que nos formulan. A través de ellas podemos averiguar en qué momento
emocional se encuentra, si existe ansiedad persistente, si tienes deseos de
morirse (vigilar las ideas suicidas).
Lo mejor es que la comunicación sea fluida
entre el niño y los adultos, para que así puedan expresar sus emociones,
miedos, pensamientos. El silencio de lo que está ocurriendo hace
que no elabore su duelo de manera normal y que pueda optar por aplazarlo.
Otras variables que debemos tener en cuenta
son:
- Los cambios que se producen en su entorno. El cambio lo viven como pérdidas, les desestructura y sienten ansiedad por lo inesperado.
- La adaptación de roles. Hay niños que adoptan roles del fallecido, para intentar que todo siga igual o para evitar el sufrimiento de la familia pudiéndole crear un cuadro de ansiedad o síntomas depresivos. En otras ocasiones se convierten en niños irrespetuosos que abandonan sus obligaciones y culpabilizan a los demás de los sucedido. Todo esto son manifestaciones de inseguridad y de rabia por todo lo que ha cambiado su vida, no aceptan esa muerte y tienen gran sentimiento de abandono.
Es
importante mantener la comunicación
desde el primer momento con los niños para que expresen su dolor y vuelvan
cuanto antes a la normalidad.
A modo de recomendación final
Padres
y familiares deberían tomar conciencia de que si durante un proceso de
duelo observan estas actitudes y comportamientos en sus niños y no se
ven capaces de manejar estas situaciones, lo mejor es que acudan a la
consulta de un psicólogo/a para que les orienten y ayuden a que el niño
pueda elaborar el duelo adecuadamente evitando así que surjan problemas
futuros derivados de éste.
Bibliografía
“El duelo- Como ayudar a los niños/as a afrontarlo”-
Iratxe Apraiz Sagarna
“El duelo, estrategias terapéuticas con niños y personas
con síndrome de Down. Intervención duelo por suicidio”- Antonia Jiménez
González, Montserrat Montés Germán, Javier Jiménez Pietropaolo.
viernes, 5 de octubre de 2012
"Lo Imposible" una pelicula a considerar
Trailer en español de LO IMPOSIBLE, dirigida por J.A. Bayona y protagonizada por Naomi Watts y Ewan McGregor. La película está basada en una historia real acontecida durante el tsunami que arrasó las costas de Tailandia en 2004. Producida por Telecinco Cinema y Apaches Entertainment. Distribuida por Warner Bros. Estreno en España el 11 de Octubre de 2012. Summit distribuye la película en EE.UU.
No es que nos vayamos a dedicar ahora a hacer comentarios de cine, es sencillamente que nos parece que es una pelicula que "debemos" y no lo digo solo por los efectos especiales y la fotografía. Esta claro que toda dramatización es solo una parte de la verdad pero tambien esta claro que no podemos trabajar seriamente en Intervención Psicológica en Catastrofes sin el relato subjetivo de las personas que las han afrontado y estan aquí para contarlas. Creo que J.A. Bayona ha logrado no tan solo una gran pelicula sino un relato sencillo y humano de uno de los acontecimientos más inconcebibles y devastadores que se conocen y que el buen hacer profesional de todo su equipo se ha visto reflejado ante la fuerza de la historia que nos han narrado.
Consideramos que si en el tema que estamos tratando en este blog tenemos alguna posibilidad de hacer algo es porque hablamos de trabajar con emociones y comprenderlas mejor nos puede ayudar bastante.
Consideramos que si en el tema que estamos tratando en este blog tenemos alguna posibilidad de hacer algo es porque hablamos de trabajar con emociones y comprenderlas mejor nos puede ayudar bastante.
Pondremos algunas críticas sobre la pelicula tanto negativas como positivas:
martes, 2 de octubre de 2012
"Psicología Aplicada a Crisis, Desastres y Catástrofes" UNED
ISBN: 978-84-933486-6-3
Autor: Ramos Alvarez, Rodolfo (Coord.)
Fecha de edición: 01/05/2006
Encuadernación: Rústica
Idioma: Español
Páginas: 380
PVP 20,00€
Las catástrofes y los fenómenos naturales devastadores, tales como inundaciones, guerras, terremotos, sequías, epidemias, etc., asuelan el mundo desde tiempo inmemorial. Sin embargo, en estas situaciones la preocupación se orienta a salvar vidas humanas mas que a la atención psicológica de urgencia. No obstante, son varias las razones que empujan a considerar la intervención psicológica en situaciones de catástrofes y desastres no sólo como un aspecto relevante sino necesario.
Índice:
Estado actual de la intervención psicológica en desastres.- La empresa privada en la intervención psicológica en desastres: ICAS.- Reacciones conductuales y cognitivas en una catástrofe.- La incertidumbre frente a la continuidad.- Psicopatología relacionada con una catástrofe.- Triage psicológico en situaciones criticas con múltiples afectados.- Técnicas de intervención psicológica en una catástrofe.- El apoyo psicológico al personal interviniente.- La IPC en contextos multiculturales: el ejemplo de Melilla.- La intervención psicológica en desastres con niños.- Actividades de prevención y tratamiento para la escuela.- Atención inicial durante el proceso de duelo.- Reflexiones sobre la muerte y el acto de morir.
lunes, 1 de octubre de 2012
Ejemplo de Guión para la radio sobre intervención psicológica en catastrofes
Muy bien, ya era hora que nos pusiéramos las pilas con el trabajo en este blog. Nos han afectado a todos las recientes inundaciones y como podéis ver incluso yendo algo por detrás de los acontecimientos algo de calidad si que hemos encontrado.
El hecho es que siempre vamos a remolque de los acontecimientos, más que nada porque no hemos hecho una buena planificación de acontecimientos que puedan ocurrir para ofreceros por adelantado, pero supongo que cuando llevemos varios años de publicación esto se ira solucionando en parte.
Su autor es José Ángel López Fernández y elaboro y puso este material en la página web del COP Nos vamos a poner en contacto con él por si no le parece bien que lo compartamos a través de nuestro blog. De todas formas me parece que la idea de trabajar a traves de programas de radio es muy adecuada en este tipo de catástrofes.
lunes, 24 de septiembre de 2012
Habilidades psicológicas en profesiones de socorro y emergencia
Es un material fenomenal en el que vamos a trabajar bastante. Hemos de darle las gracias a Karemi por darlo a conocer. La verdad es que me esta gustando bastante da para mucho.
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